Te sientas delante del papel con las lágrimas cayendo de tus ojos.
Y nada más.
Esperas en un banco mientras ves como los niños juegan en el parque.
Y nada más.
Miras como en el cielo, poco a poco, las nubes dejan paso al sol.
Y nada más.
Sales a ver como las olas rompen contra las rocas en aquella playa desértica.
Y nada más.
Te tumbas en la cama pensando en qué hacer con tu vida.
Y nada más.
Te pierdes dentro de caos más absoluto intentando encontrar una salida.
Y nunca más. (Esa es)

